
Sergio Ramos se enfrenta a una demanda tras el fracaso de las negociaciones para comprar el Sevilla FC
El acuerdo de adquisición del Sevilla FC por parte de un grupo internacional liderado por Sergio Ramos ha comenzado a desmoronarse antes de que expire el plazo de exclusividad el próximo 31 de mayo. El jugador ha decidido convocar una rueda de prensa para el próximo lunes con el fin de explicar los detalles de su propuesta modificada, en medio de informaciones que apuntan a la revelación de datos desfavorables para los principales accionistas del club andaluz, según fuentes cercanas a él.
Los vendedores han criticado duramente la última propuesta, y la directiva del club ha calificado la oferta de Ramos como "la peor de todas las recibidas" desde el inicio de las negociaciones. Los principales accionistas han comenzado a preparar una demanda judicial contra Ramos por incumplimiento de contrato, buscando una indemnización de 500.000 euros, además de imputarle todos los gastos administrativos derivados de este proceso.
Por su parte, los representantes del jugador justifican esta nueva dirección afirmando que el Sevilla FC se encuentra en una situación de "quiebra técnica" que requiere intervenciones financieras urgentes y directas para sanear el presupuesto. La oferta modificada incluía la incorporación de la empresa mexicana DMI, especializada en bienes raíces, como nuevo socio estratégico para afrontar los desafíos económicos y las deudas acumuladas, tal como se señalaba en el marco original del acuerdo firmado el pasado enero.
Por su parte, la directiva del Sevilla mantiene su postura oficial sobre la solvencia financiera de la entidad hasta el año 2030, basándose en los resultados de informes de auditoría acreditados. Estos planes de expansión se enfrentan a las restricciones de las normativas de control económico de La Liga, que limitan cualquier aumento de capital destinado a mejorar el presupuesto del equipo deportivo a un máximo del 25 por ciento de los ingresos anuales del club.