
La FIFA estudia modificar el sistema de acumulación de tarjetas amarillas para el Mundial 2026
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) está estudiando una modificación en el sistema de acumulación de tarjetas amarillas para la Copa del Mundo de 2026. Esta iniciativa busca aliviar las sanciones disciplinarias ante la expansión del torneo. Medios británicos han informado que la nueva propuesta tiene como objetivo borrar las amonestaciones acumuladas en dos fases distintas de la competición para asegurar la presencia de las estrellas en las rondas finales.
El plan propuesto incluye la anulación de todas las tarjetas amarillas recibidas por los jugadores después de la fase de grupos, además de mantener la regla actual que elimina las amonestaciones tras los cuartos de final. Esta medida busca reducir el riesgo de que los futbolistas se pierdan las fases eliminatorias avanzadas debido a la acumulación de sanciones, especialmente porque la próxima edición verá un aumento de 32 a 48 equipos participantes, lo que añade una nueva ronda eliminatoria: los dieciseisavos de final (o ronda de 32).
La cadena BBC Sport explicó: "La FIFA teme que muchos jugadores se enfrenten a situaciones difíciles al disputar seis partidos hasta los cuartos de final, lo que podría ponerlos en riesgo de perderse las semifinales". Se espera que estas nuevas reformas sean presentadas para su discusión y aprobación oficial durante las próximas reuniones del Consejo de la FIFA, programadas para celebrarse en Vancouver, Canadá. Estos cambios tienen como objetivo proteger el valor técnico de los partidos importantes y evitar suspensiones excesivas en el formato ampliado del torneo.
Cabe destacar que la Copa del Mundo de 2026, que será organizada por Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, será la edición más grande en la historia de la competición. Con la adición de una ronda extra en las fases eliminatorias, se ha vuelto esencial revisar las normativas disciplinarias para asegurar que la intensidad de la competencia no se vea afectada en las etapas cruciales, ya que el aumento en el número de partidos impone nuevos desafíos en la gestión de la acumulación de tarjetas amarillas a lo largo de las semanas del torneo.