
El presidente dimisionario de la Federación Italiana publica un informe detallado para reformar el sistema futbolístico
Gabriele Gravina, presidente dimisionario de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), ha revelado un informe detallado que contiene sus propuestas para reformar el sistema futbolístico italiano. Esta iniciativa surge tras la cancelación de la audiencia que tenía programada ante la Séptima Comisión de Cultura, Ciencia y Educación de la Cámara de Diputados italiana, debido a su renuncia. Gravina explicó que su decisión de publicar el informe tiene como objetivo seguir contribuyendo al desarrollo del movimiento deportivo y fomentar el debate público, enfatizando la necesidad de abordar las deficiencias estructurales que han provocado el declive del deporte.
En el marco del diagnóstico de las crisis financieras e institucionales, Gravina subrayó en su documento la necesidad de clarificar las competencias reales de la Federación, las ligas, los clubes y las instituciones oficiales. Señaló que los clubes profesionales italianos acumulan pérdidas colectivas que superan los 730 millones de euros anuales, mientras que las comisiones pagadas a los agentes en 2025 alcanzaron un nivel récord de 300 millones de euros. Al respecto, Gravina afirmó: "Si queremos el bien del fútbol italiano como un movimiento deportivo integral, es esencial clarificar las competencias reales de la Federación, las ligas y las instituciones", considerando que esta claridad es un pilar fundamental para abordar el déficit financiero.
En cuanto a los aspectos técnicos, el informe destacó el declive en el uso de talentos jóvenes. La Serie A italiana ocupa el puesto 49 a nivel mundial entre 50 ligas en términos de porcentaje de minutos jugados por futbolistas menores de 21 años elegibles para la selección italiana, con solo un 1.9%. Gravina también criticó el Decreto Legislativo n.º 36/2021, que abolió el vínculo deportivo, describiendo sus repercusiones como devastadoras para las bases del fútbol. Comentando la cancelación de la sesión parlamentaria, Gravina declaró: "La cita fue lamentablemente cancelada al día siguiente de mi dimisión, como si los problemas del movimiento futbolístico se hubieran resuelto automáticamente con mi partida", asegurando que se niega a eludir la crítica o el debate público.
Desde el punto de vista procedimental, Gravina permanecerá en su cargo para el despacho de asuntos ordinarios hasta el próximo 22 de junio, fecha fijada para la celebración de la Asamblea General Electoral Extraordinaria. La publicación de este documento se produce después de que la comisión parlamentaria solicitara previamente su testimonio tras el fracaso de la selección italiana en clasificarse para la Copa del Mundo de 2026, lo que sitúa el informe en el contexto de los intentos por diagnosticar los grandes fracasos que ha experimentado el fútbol italiano en los últimos años.