Nueva York y Nueva Jersey abren una investigación contra la FIFA por los precios y la distribución de entradas del Mundial 2026
Los estados de Nueva York y Nueva Jersey abrieron este miércoles una investigación oficial sobre el método de venta de entradas para la Copa Mundial de 2026, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio. Esta medida aumenta la presión sobre la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) en relación con su política de entradas y sus precios.
Esta decisión surge tras crecientes quejas de los aficionados. Las fiscales generales de ambos estados, Letitia James y Jennifer Davenport, solicitaron información detallada sobre el sistema de venta de entradas del torneo, especialmente las relacionadas con los ocho partidos programados en el estadio MetLife de Nueva Jersey, que incluirá la final el 19 de julio.
Las funcionarias confirmaron en un comunicado oficial que informes recientes de los medios de comunicación han señalado la posible desinformación a algunos aficionados sobre los asientos adquiridos, además de que la publicidad y los métodos de venta podrían haber contribuido a un aumento sin precedentes en los precios de las entradas.
El comunicado también explicó que algunos aficionados se sorprendieron al recibir asientos en categorías inferiores a las que habían comprado, lo que les asignó ubicaciones más lejanas y de menor calidad dentro de los estadios en comparación con lo anunciado en el momento de la compra.
Estos acontecimientos se producen en medio de una creciente indignación de los aficionados por los altos precios. Anteriormente, la organización 'Football Supporters Europe' (FSE) había acusado a la FIFA de 'chantaje' y 'gran traición' debido a su política de entradas.
Por su parte, la FIFA había respondido el pasado abril, afirmando que los planos de los estadios mostrados durante el proceso de venta son 'solo orientativos' y pueden ser modificados posteriormente. La FIFA considera esto como la razón de la diferencia entre algunos asientos ofrecidos y los que realmente reciben los aficionados.
Se espera que esta investigación revele más detalles sobre la gestión de las entradas del Mundial, en un contexto de creciente controversia a pocos meses del inicio del mayor evento futbolístico del mundo.