
México adelanta el fin del ciclo escolar del 15 de julio al 5 de junio por el Mundial y las altas temperaturas
Las autoridades mexicanas han decidido adelantar el fin del curso escolar del 15 de julio al 5 de junio, debido al aumento de las temperaturas y la proximidad del inicio de la Copa del Mundo de 2026, que será acogida por las ciudades de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
La Secretaría de Educación Pública (SEP), responsable de establecer el calendario escolar para las escuelas públicas y privadas en México, explicó que esta decisión se tomó "debido a las altas temperaturas y con motivo de la Copa Mundial de Fútbol", a pesar de que las previsiones apuntan a un descenso de las temperaturas en la capital durante el mes de junio, tras haber superado los 30 grados centígrados en los últimos días.
Esta medida no tiene precedentes, ya que no se había adoptado ni siquiera en años anteriores cuando las ciudades de Monterrey y Guadalajara registraron temperaturas más elevadas. Las tres ciudades anfitrionas del torneo representan el 18,5% de la población total del país, y esta decisión afecta la vida diaria de millones de ciudadanos, según un informe del diario español "Sport".
Aunque la decisión se justifica por la ola de calor, la medida también está relacionada con la preocupación por el empeoramiento de los problemas de movilidad y congestión del tráfico durante el torneo, especialmente porque la Ciudad de México sufre de grandes embotellamientos en la circulación y el transporte público.
Los residentes de la ciudad confirmaron que "el tráfico disminuye considerablemente cuando los niños están de vacaciones", señalando que los desplazamientos se vuelven menos difíciles en comparación con los días normales, aunque sigan requiriendo mucho tiempo.
Durante una prueba organizativa previa en preparación para el Mundial, en el partido entre México y Portugal el 28 de marzo de 2025, los aficionados enfrentaron grandes dificultades para llegar al Estadio Azteca, llegando algunos durante la segunda mitad debido a la congestión y la dificultad de la movilidad, según la misma fuente.
Esta decisión llega semanas antes del inicio de la Copa del Mundo el 11 de junio, en un momento en que las preparaciones se aceleran en las ciudades anfitrionas para evitar una crisis de movilidad prevista, especialmente porque los horarios de los partidos coinciden con las horas pico diarias.