
El Manchester City condena los abusos racistas contra el dúo Semenyo y Guehi
El Manchester City, club inglés, condenó enérgicamente los abusos racistas dirigidos a sus jugadores Antoine Semenyo y Marc Guéhi tras el partido del equipo contra el Everton en la Premier League. El club informó en un comunicado oficial que Semenyo fue objeto de insultos racistas durante el transcurso del encuentro, mientras que Guéhi fue blanco de publicaciones ofensivas en redes sociales inmediatamente después del pitido final.
El Manchester City expresó su profunda decepción por estas acciones, reafirmando su compromiso de apoyar plenamente a ambos jugadores frente a estas transgresiones que calificó de “odiosas”. En este contexto, el club afirmó en su comunicado: “Nos sentimos indescriptiblemente decepcionados al saber que Marc Guéhi fue blanco de una serie de publicaciones racistas y odiosas en las redes sociales. Continuaremos brindando nuestro apoyo total tanto a Antoine como a Marc, ya que nunca aceptaremos la discriminación de ningún tipo en nuestro deporte”, lo que subraya la total solidaridad de la institución con sus futbolistas.
En cuanto al incidente ocurrido en las gradas del estadio, el Manchester City elogió la acción rápida tomada por la policía británica y el Everton para identificar a los implicados. El club añadió, en su condena explícita del suceso: “El Manchester City condena enérgicamente el abuso racista dirigido a Antoine Semenyo en el partido de ayer, y apreciamos la rápida acción tomada por el Everton y la policía para identificar al individuo responsable”, en una clara referencia a la necesidad de imponer disciplina y rendición de cuentas inmediata.
Estas declaraciones llegan en un momento en que el club enfatiza su postura firme contra todas las formas de discriminación en el ámbito deportivo, especialmente después de los informes que vincularon el ataque digital a Guéhi con algunos eventos del enfrentamiento futbolístico. Paralelamente, el Manchester City se comprometió a seguir los procedimientos legales necesarios para proteger a sus jugadores y garantizar que tales incidentes no se repitan en los estadios ingleses, con el fin de consolidar los valores de respeto y deportividad.