
El portero del Zaragoza se disculpa tras el incidente de puñetazo a un jugador del Huesca: "Solo he recibido una tarjeta roja en mi carrera y estoy muy arrepentido"
Esteban Andrada, portero del Zaragoza, expresó su profundo arrepentimiento después de convertirse en un "boxeador" en el derbi aragonés contra el Huesca, en el marco de la Segunda División española, al golpear a un jugador rival, lo que provocó su expulsión del encuentro.
Andrada declaró a los medios tras el incidente: "La verdad es que estoy muy arrepentido de lo sucedido. Esto no da una buena imagen al club, ni a la afición, ni a un profesional como yo, por lo que lo lamento profundamente".
Y añadió: "A lo largo de mi carrera solo he recibido una tarjeta roja, y fue por tocar el balón con la mano fuera del área. Pueden revisar mi trayectoria".
Continuó: "Perdí el control y actué de esa manera, pero estoy muy arrepentido y no lo repetiré, porque sé que soy una figura pública y un profesional con muchos años de experiencia".
Y concluyó: "También quiero pedir disculpas a Jorge Pulido, porque somos compañeros. Sinceramente, fue una acción mía resultado de perder la concentración en ese momento. Estoy aquí para asumir las consecuencias que la Liga pueda imponer, y si quieren que dé explicaciones, estoy dispuesto a hacerlo".