
La expulsión de Camavinga allana el camino para la eliminación del Real Madrid en la Champions League ante el Bayern Múnich
El Real Madrid se despidió de la Liga de Campeones tras empatar con el Bayern Múnich en un partido que vio la expulsión del centrocampista Eduardo Camavinga en el Allianz Arena. El jugador recibió dos tarjetas amarillas en solo ocho minutos desde su ingreso como sustituto, dejando a su equipo con diez hombres en un momento crítico del encuentro eliminatorio disputado en tierras alemanas.
Camavinga entró al campo en sustitución de Brahim Díaz, pero recibió la primera amonestación en el minuto 78 por obstaculizar a Jamal Musiala. Posteriormente, el árbitro le mostró la segunda tarjeta amarilla por retener el balón tras cometer una falta sobre Harry Kane. Tras esta inferioridad numérica, Luis Díaz logró anotar el gol del empate para el equipo alemán, dejando el marcador en 3-3, un tanto que selló la eliminación del club blanco de la competición apenas tres minutos después del incidente de la expulsión.
La decisión de la expulsión generó reacciones encontradas en los círculos deportivos. Alfonso Pérez Burrul, especialista de Radio Marca, afirmó: "Es totalmente desproporcionado expulsar a un jugador por una acción así; el balón estuvo en su poder solo tres segundos y el árbitro debería haber tenido más equilibrio dada la importancia del partido y el impacto de las decisiones". En el mismo contexto, el experto arbitral Pedro Martín consideró que este incidente "pasará a la historia de la competición" debido al nivel de los contendientes y la relevancia de la fase eliminatoria. Por su parte, Luis Díaz, jugador del Bayern Múnich, defendió la postura del árbitro, declarando: "El árbitro estuvo acertado en su apreciación, pues el rival no entregó el balón mientras nosotros planeábamos un ataque rápido, lo que nos permitió lanzarnos al ataque con éxito".