
La Serie A respalda a Giovanni Malagò para la presidencia de la Federación
La Liga Italiana de Fútbol (Serie A) ha anunciado su apoyo a la candidatura de Giovanni Malagò para la presidencia de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), tras la reciente dimisión de Gabriele Gravina. Este movimiento busca organizar el panorama interno antes de las elecciones presidenciales programadas para el próximo 22 de junio, donde los clubes de élite aspiran a unificar posturas detrás de un candidato capaz de gestionar la fase de transición que atraviesa el fútbol italiano.
Por otro lado, emergen signos de división dentro del sistema deportivo, ya que los informes indican el descontento de Giancarlo Abete y la Liga Nacional Amateur (LND) con la posible llegada de Malagò a la presidencia. Actualmente, se está formando una alianza sin precedentes entre Andrea Abodi y Abete, con el objetivo de explorar opciones alternativas, incluyendo el respaldo al propio Abete o a Demetrio Albertini, en un intento de bloquear el camino de Malagò e impedirle obtener el 51% de los votos necesarios para ganar el cargo.
Observadores consideran que la candidatura de Malagò podría contar con el apoyo de la Asociación de Futbolistas y Entrenadores, dada su posición en el panorama deportivo, lo que refuerza sus posibilidades frente a las facciones opositoras. Estos movimientos adquieren una importancia crucial, ya que la Liga Amateur posee el 34% de los votos en la asamblea general, mientras que la Asociación de Futbolistas controla el 20% del total del poder de voto, lo que convierte las alianzas y acuerdos secundarios en factores decisivos para determinar la identidad del próximo presidente.
Cabe destacar que el escenario futbolístico en Italia está experimentando rápidos preparativos desde la dimisión de Gravina, en un momento en que el ambiente deportivo recuerda los resultados de las elecciones de 2014, que vieron la derrota de Albertini ante Carlo Tavecchio. Asimismo, el nombre de Giancarlo Abete vuelve a destacar como un actor clave en el proceso electoral, él, quien había dejado la presidencia de la FIGC tras la participación en la Copa del Mundo de 2014.