
La afición del Liverpool lanza una campaña de protestas y boicot contra el aumento del precio de las entradas
Los aficionados del Liverpool, club inglés, han lanzado una campaña de protestas y medidas de escalada, incluyendo un boicot, para denunciar la decisión de la directiva del club de aumentar el precio de las entradas para los partidos.
En el marco de este movimiento, que comenzó el pasado sábado, los seguidores buscan presionar al club para que dé marcha atrás en el aumento previsto, que supera las 53 libras esterlinas para los abonos de temporada durante las próximas tres campañas.
Las organizaciones que coordinan la protesta, encabezadas por la grada "The Kop" y el Consejo de Aficionados del Liverpool, han instado a los seguidores a dejar de gastar dentro del estadio "Anfield", y les han animado a retrasar la renovación de sus abonos de temporada hasta que se abran nuevas negociaciones.
Al calor de estos llamamientos, en las gradas se exhibieron pancartas con el lema "No al aumento de los precios de las entradas", expresando el rechazo popular a esta medida. Jay McKenna, presidente del Consejo de Aficionados del Liverpool, criticó la decisión como injustificada, explicando su postura al afirmar: "Este aumento en el precio de las entradas es innecesario a pesar de meses de negociaciones", en alusión al descontento de la base de aficionados por el ninguneo de sus demandas.
Estos acontecimientos coinciden con el registro de ingresos récord por parte del club, que ascendieron a 703 millones de libras esterlinas, lo que equivale a más de 800 millones de euros durante el año pasado.
Además de las elevadas cifras financieras, los manifestantes recuerdan la experiencia de 2016, cuando la presión de la afición llevó a la congelación de los precios de las entradas durante ocho temporadas consecutivas. Con este boicot, los aficionados buscan repetir ese éxito y proteger los derechos de los sectores que apoyan al club de cargas financieras adicionales.