
El expediente de los tres mil millones aprieta a Ziyat y la insistencia de Berouain pone en "apuros" a la directiva del Raja
La polémica se ha reavivado en el seno del club Raja Casablanca en relación con el informe financiero de la pasada temporada, en medio de la persistente disputa entre la actual directiva y el expresidente Abdellah Berouain.
Días después de las controvertidas declaraciones, el asunto ha vuelto a salir a la luz, mientras la actual directiva, presidida por Jawad Ziyat, corre contra el tiempo para encontrar una solución que evite mayores complicaciones, especialmente después de que Berouain se aferrara a su postura de rechazo a incluir la suma de tres mil cuatrocientos millones de céntimos en el informe financiero.
Ziyat se encuentra en un verdadero aprieto, ante la falta de consenso interno sobre cómo aprobar el informe, sobre todo porque Berouain considera que incluir esta cantidad sin documentos que demuestren su desembolso podría abrir la puerta a consecuencias legales.
Berouain había afirmado en declaraciones anteriores que “la gracia divina” le había evitado graves consecuencias, considerando que la aprobación de tales datos financieros podría haberlo llevado a la prisión de “Okacha”, lo que refleja la magnitud de los temores asociados a este expediente.
Por su parte, la directiva actual intenta justificar esta medida, pero no ha logrado convencer a las partes opositoras, que siguen insistiendo en la necesidad de respetar los procedimientos contables vigentes.
Informaciones coincidentes indican que se están llevando a cabo movimientos entre bastidores para contener la crisis, a través de mediaciones lideradas por socios y expresidentes, con el objetivo de alcanzar una fórmula de consenso que permita aprobar el informe financiero sin que la situación estalle dentro del club.
La opción de convocar una asamblea general extraordinaria sigue siendo uno de los escenarios planteados, en un intento de resolver este asunto que preocupa a los miembros del Raja, especialmente ante el temor a sus repercusiones legales y organizativas.
Este desarrollo se produce en un momento delicado, en el que el equipo necesita un ambiente de estabilidad; sin embargo, la persistencia de este desacuerdo amenaza con devolver al club a una espiral de tensión administrativa y pone a la actual directiva ante una verdadera prueba para gestionar uno de los expedientes más complejos en el seno del Raja.