
Al-Hilal sudanés critica duramente el procedimiento de la audiencia del Comité Disciplinario en el caso Moussaoui
El club sudanés Al-Hilal anunció su "profunda preocupación y más enérgica condena" por lo ocurrido durante la audiencia celebrada este jueves en la sede del Comité Disciplinario de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en relación con la elegibilidad del jugador marroquí Hamza Moussaoui, del RS Berkane, tras confirmarse un resultado positivo en un control antidopaje.
En un comunicado oficial, el club consideró que lo sucedido durante la sesión "no puede considerarse una mera infracción procesal transitoria, sino que representa un grave colapso de los principios fundamentales del debido proceso legal", señalando que esto "plantea profundas dudas sobre la independencia, credibilidad y legitimidad de los órganos disciplinarios de la CAF, así como sobre la integridad del fútbol africano en general".
Al-Hilal explicó que la composición del panel de arbitraje estaba "viciada por un defecto fundamental", destacando que el presidente de la sesión, Ousmane Keïta, había participado previamente en la decisión de levantar la suspensión provisional del jugador, lo que el club consideró un "claro e innegable conflicto de intereses". Añadió que la otra parte tenía conocimiento previo de la composición del panel y la aprobó durante una reunión "realizada sin la presencia del club Al-Hilal".
El comunicado reveló la existencia de "graves violaciones procesales" durante la sesión, incluyendo la declaración de uno de los miembros del panel de no entender el idioma inglés sin que se proporcionara una traducción adecuada, además del rechazo a la solicitud del club de volver a presentar o aclarar sus argumentos. También señaló la "exclusión repentina de los representantes de Al-Hilal durante las deliberaciones y la votación", mientras que al abogado de la otra parte se le permitió permanecer en la sesión.
El club afirmó que sus representantes "fueron interrumpidos repetidamente y se les impidió presentar su caso de manera justa", señalando que los procedimientos se caracterizaron por la "falta de transparencia", ya que la información no se comunicó a través de los canales legales oficiales, sino que "se transmitió de manera informal y sin ninguna documentación escrita".
Al-Hilal también expresó su asombro ante la sugerencia de cambiar a sus representantes legales, calificándola de "inaceptable y que plantea serias dudas sobre la imparcialidad de los procedimientos y la posibilidad de que estuvieran predeterminados".
El club enfatizó que la audiencia "fue fundamentalmente defectuosa, careció de independencia y neutralidad, y resultó en una clara privación de nuestro derecho a la defensa y a ser escuchados", considerando que la forma en que se gestionó el caso refleja un "desprecio sistemático por los principios de justicia y transparencia".
Al-Hilal concluyó su comunicado afirmando que estas prácticas "no solo perjudican al club, sino que socavan la confianza en la gobernanza de la CAF y dañan la reputación del fútbol africano", declarando su intención de "tomar todas las medidas legales y reglamentarias necesarias para defender sus derechos" y haciendo un llamado al organismo mencionado para que "actúe con urgencia para corregir estas deficiencias antes de que se cause un mayor daño a la credibilidad de sus competiciones".