
Mircea Lucescu deja el banquillo de Rumanía tras un problema de salud y la no clasificación para el Mundial
La Federación Rumana de Fútbol anunció este jueves la dimisión de Mircea Lucescu de su cargo como seleccionador nacional, tras el fracaso en la clasificación para la próxima Copa del Mundo.
Esta decisión pone fin a la trayectoria del técnico de 80 años con el equipo, que comenzó con la ambición de llegar al Mundial, después de una larga ausencia de 38 años del banquillo técnico, regresando para intentar guiar a su país al evento global.
Esta decisión se produce después de que Lucescu fuera ingresado en el hospital el pasado domingo debido a un problema cardíaco que sufrió durante una de las sesiones de entrenamiento de la selección nacional.
El problema de salud coincidió con una gran presión deportiva a la que se enfrentaba el experimentado entrenador, sobre todo porque el anuncio de su partida llegó solo tres días después de la derrota de Rumanía en el repechaje de clasificación para la Copa del Mundo contra Turquía, lo que confirmó oficialmente la ausencia de los rumanos en el esperado torneo.
La Federación Rumana de Fútbol ofreció a Lucescu asumir un puesto administrativo en el futuro, en reconocimiento a su distinguida carrera, que incluyó representar al país como capitán de la selección en el Mundial de Brasil 1970.
Con esta oferta, los directivos buscan asegurar que la experiencia técnica de su exentrenador permanezca dentro de la estructura de la federación, después del fracaso en los recientes intentos de clasificación que buscaban restaurar la gloria de la selección en el ámbito internacional.