
La caótica programación de partidos aplazados evidencia la improvisación y aleatoriedad en la gestión de la Liga, presidida por Belqachour
El presidente de la Liga Nacional de Fútbol Profesional, Abdel Salam Belqachour, ha recibido amplias críticas a raíz de la confusión que rodeó la programación de los partidos aplazados de la décima jornada del Campeonato Profesional "Inwi". Este incidente ha reavivado el debate sobre la gestión de la agenda de partidos.
La Liga había anunciado el pasado domingo por la tarde la programación de los partidos aplazados para el miércoles y jueves. Sin embargo, se retractó de esta decisión después de recibir comunicaciones de varios clubes, incluidos el Wydad Athletic y el FAR Rabat, que solicitaban el aplazamiento de sus encuentros debido a la convocatoria de más de tres jugadores para sus selecciones nacionales durante el parón internacional.
No obstante, el comunicado emitido por la Liga intensificó aún más la controversia. En él se afirmaba que se había recibido la aprobación de los clubes implicados antes de anunciar el calendario, lo que generó interrogantes sobre la naturaleza de dicho consentimiento: ¿fue verbal o escrito? La ausencia de aclaraciones oficiales al respecto ha dejado muchas dudas.
Esta contradicción refleja un estado de improvisación y aleatoriedad en la gestión de la competición, especialmente en lo que respecta a la programación. Esta situación sitúa a la Liga y a su presidente en una posición de rendición de cuentas y abre la puerta a demandas de mayor claridad para garantizar el principio de igualdad de oportunidades entre los clubes.