
Cancelación de la Finalissima entre España y Argentina por desacuerdos sobre fecha y sede
La UEFA anunció la cancelación del partido de la Finalissima que estaba programado para enfrentar a la selección española, campeona de Europa, y a su homóloga argentina, vigente campeona de la Copa América 2024. Se decidió desistir de la celebración del encuentro tras la imposibilidad de organizarlo en su fecha original en la ciudad de Doha el 27 de marzo, debido a las actuales condiciones de seguridad en la región de Oriente Medio. Esta decisión llega tras una serie de negociaciones que no lograron un consenso sobre la cuarta edición de este evento futbolístico.
En el contexto de los detalles de la cancelación, la UEFA señaló en un comunicado oficial que la parte argentina rechazó las propuestas alternativas para garantizar la celebración del encuentro, incluyendo la opción de disputar un único partido en Madrid o adoptar un sistema de dos encuentros (ida y vuelta). La UEFA declaró en su anuncio: "Esto habría garantizado una sede de primer nivel mundial acorde con un evento tan prestigioso, pero Argentina lo rechazó. La segunda opción consistía en organizar la Finalissima en dos partidos, uno en el estadio Santiago Bernabéu el 27 de marzo y otro en Buenos Aires durante una ventana internacional previa a la Eurocopa y la Copa América 2028, con la propuesta de distribuir a los aficionados a partes iguales en Madrid. Sin embargo, esta oferta también fue rechazada".
Por su parte, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la CONMEBOL respondieron atribuyendo a la UEFA la responsabilidad del fracaso, señalando que el desacuerdo no fue por la sede, sino por la fecha. La AFA afirmó en su comunicado: "Argentina aceptó la idea sin objeciones, salvo por la fecha. Propusimos el 31 de marzo, pero la UEFA informó que el partido en esa fecha no era posible, lo que llevó a la cancelación del evento". Además, la parte argentina añadió que la propuesta de Madrid carecía de equilibrio, explicando que el enfoque de organizar un único partido allí violaba el principio de justicia deportiva al no ser un campo neutral.
Como resultado de estos acontecimientos, la selección española disputará un partido alternativo contra Serbia el 27 de marzo, mientras que la AFA deberá tomar una decisión final sobre la programación de un nuevo amistoso o conformarse con la realización de un campamento de entrenamiento de diez días en el complejo deportivo de Ezeiza, para compensar el vacío dejado por la cancelación del partido que iba a enfrentar a los campeones de las confederaciones europea y sudamericana.