
El Ayuntamiento de A Coruña se retira de la candidatura para el Mundial 2030 para modernizar Riazor
El Ayuntamiento de A Coruña ha anunciado oficialmente su retirada de la carrera por albergar partidos del Mundial 2030. Esta decisión busca priorizar un proyecto de desarrollo y modernización integral del estadio de Riazor y las instalaciones deportivas circundantes. La medida estratégica se produce tras alcanzar un acuerdo de colaboración conjunta con el Real Club Deportivo de La Coruña, su principal accionista, el grupo Abanca, y la Diputación de A Coruña, para garantizar la ejecución de un plan de modernización de la infraestructura deportiva de la ciudad que sirva a los intereses locales a largo plazo.
Inés Rey, alcaldesa de A Coruña, explicó que el consistorio ha preferido centrarse en un proyecto sostenible diseñado para servir a la ciudad durante décadas, en lugar de asumir los costes de la candidatura, que podrían no ajustarse a las prioridades de desarrollo actuales. Rey afirmó el deseo de la ciudad de formar parte del evento mundial "pero no a cualquier precio", anunciando la elección de una vía que se centra en las necesidades de los ciudadanos a través de la modernización del estadio de Riazor, el Palacio de los Deportes y todas las instalaciones anexas en la zona, para asegurar su continuidad como un legado deportivo local integrado.
En un contexto relacionado, Juan Carlos Escotet, presidente del Deportivo y del grupo Abanca, indicó que esta medida representa "un acuerdo de colaboración que define la futura relación entre el club y el Ayuntamiento", con el objetivo de crear un marco de seguridad jurídica y planificación para las próximas obras. Estos desarrollos se producen a pesar de que la Real Federación Española de Fútbol anunció el 19 de julio de 2024 la selección de Riazor en la lista de estadios anfitriones del torneo, si bien las autoridades locales han optado por un proyecto de desarrollo individual que satisfaga directamente las aspiraciones del club y sus aficionados.
Cabe destacar que esta retirada abre la puerta a cambios en las candidaturas de las ciudades españolas para el Mundial, especialmente con el continuo interés de ciudades como Valencia y Vigo en potenciar las oportunidades de sus estadios para albergar partidos. Por otro lado, la ciudad de Málaga había experimentado previamente la retirada de la candidatura del estadio La Rosaleda, lo que reordena las prioridades del comité organizador en la selección de los estadios finales que acogerán las fases finales conjuntas del torneo mundial.