
El técnico del Girona lamenta la falta de mordiente ofensiva y justifica la arriesgada entrada de Ounahi
Míchel, entrenador del Girona, criticó el rendimiento de su equipo tras el empate ante el Levante en LaLiga española. Explicó que el equipo sufrió una clara falta de agresividad ofensiva y la incapacidad de crear suficientes oportunidades de gol, a pesar de dominar la posesión. El técnico también señaló que el rival logró ejercer una presión efectiva en la distribución del balón, lo que limitó la eficacia del equipo en las zonas de peligro.
Míchel reveló su decisión de alinear al jugador Azzedine Ounahi durante 30 minutos a pesar de que sufría una lesión en el cuádriceps. Aclaró que las pruebas médicas habían mostrado un simple espasmo muscular. Míchel afirmó: "Ounahi viene de una situación de dos meses sin jugar y ayer se sometió a pruebas por dolores musculares. Aunque los exámenes mostraron solo un espasmo muscular, existe un riesgo al incluirlo, pero decidí alinearlo por nuestra necesidad de ser decisivos en los últimos metros". El técnico añadió que el plan original era que no participara.
En vista del punto de empate conseguido gracias al gol de Joel Roca en el minuto 94, Míchel enfatizó la necesidad del Girona de mostrar más determinación en el tercio ofensivo. El entrenador declaró: "Hemos dominado el juego, pero nos ha faltado agresividad en el último tercio, y la determinación que mostró Joel es lo que más necesito". Al mismo tiempo, subrayó la importancia de que su equipo alcance la barrera de los 42 puntos para asegurar su posición en la tabla de LaLiga española.
Estas declaraciones técnicas llegan después de que el club haya enfrentado dificultades recurrentes para mantener su ventaja en los momentos finales. Anteriormente, el Girona ya había perdido puntos importantes en el tiempo añadido durante sus partidos anteriores contra el Sevilla y el Alavés.